Muchas veces se cree que para comer sano es necesario invertir mucho dinero en productos especiales. Sin embargo, es posible comer de manera saludable sin comprometer el presupuesto, organizándose para comprar alimentos ricos en vitaminas, proteínas y minerales que aporten bienestar a toda la familia.
Aquí te ofrecemos algunos consejos que te ayudarán a elegir mejor lo que consumes y a no gastar una fortuna:
1. Compra siempre las frutas y vegetales de temporada, ya que cuando están en su fecha las encuentras a mejor precio y de mejor calidad. Incluye alimentos de temporada en todas tus recetas, como ensaladas y bebidas, para así obtener todos sus beneficios alimenticios. Estamos en temporada de mangos, ¡aprovéchalos al máximo!
2. Diseña un menú semanal para tu familia y apégate a este, así comprarás solo lo necesario para cada semana y ahorrarás dinero que podrías utilizar en comprar más variedad de productos.
3. En tu lista de compras de supermercado, dale prioridad a alimentos sanos, es decir, bajos en grasas y azúcares. Evita mientras puedas los dulces, galletas y picaderas para tus niños; en vez de eso, ofréceles frutas y cereales para las meriendas.
4. Presta atención a los descuentos que ofrecen los supermercados locales. Cada día los principales supermercados del país ofrecen especiales que puedas aprovechar.
5. Organiza tus alimentos en la nevera o la despensa por su fecha de caducidad, para que consumas primero los que vencen antes.
6. Si sales a comer, no tienes por qué sacrificar la comida sana. Puedes encontrar opciones saludables y a buen precio a la hora de comer fuera.
Comer Sano en un Restaurante de Comida Rápida
Muchos restaurantes de comida rápida ahora ofrecen ensaladas que pueden ofrecerle un poco más de nutrición. Lea las etiquetas nutricionales para ayudarlo a identificar cuál ensalada será la mejor opción. Tenga cuidado con elementos como trocitos de tocino, queso, crutones, proteínas fritas o aderezos que realmente pueden aumentar las calorías. Elija ensaladas con proteínas a la parrilla, aderezo bajo en grasas a un lado y muchas verduras frescas.
Una forma sencilla de hacer que una comida rápida sea un poco más saludable es elegir alimentos a la parrilla o al horno en lugar de fritos. Los alimentos fritos no solo tienen más calorías y grasas, sino que también pueden aumentar el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas y diabetes tipo 2 si se consumen con regularidad.
Muchas veces, las comidas rápidas pueden tener muchas calorías con todos los aderezos que se agregan. Manténgalo simple. Personalice su comida según sea necesario. Evite los condimentos con más grasa, como mayonesa y salsa barbacoa. En su lugar, opte por mostaza amarilla, salsa picante, vinagre y otros aderezos con muchas menos calorías.
Los restaurantes de comida rápida ahora ofrecen una gran variedad de bebidas para acompañar tu comida, desde refrescos hasta cafés y batidos. Elige opciones de bebidas bajas en calorías. Mantente alejado de las bebidas azucaradas que están asociados con las enfermedades cardíacas y el diabetes tipo 2. El agua siempre es una excelente opción, pero también puedes probar el té sin azúcar o el café helado sin azúcar.